Empezando con lo bueno: Instalar un Debian desde 0 sin usar entornos de escritorio (1 de 2).

O lo que es lo mismo: Mandar a pastar todo el trabajo de interfaces y gui’s que se ha trabajado GNU/Linux para hacer la instalación más sencilla e impersonal.

Serán varios posts sobre como hacer la instalación, en este llegaré hasta la instalación de Debian propiamente dicha.

Lo primero, es el ¿Merece la pena? Veamos los pros y los contras.

Ventajas:

  1. El sistema queda exactamente con lo que necesitas y usas. Sin paquetes obligados por el escritorio, sin peso extra, y dispuesto para “hacerle de todo”. A mi modo de ver, es una de las cosas más hermosas del mundo GNU/Linux.
  2. La instalación es mucho más sencilla de lo que parece.
  3. Te permite dejar el sistema a tu gusto al 100%. Ya no es sólo el “qué paquetes uso”, sino también el “cómo quiero que quede mi ordenador”.

Contras:

  1. Algo más lento que mediante interfaz gráfica.
  2. La consola puede asustar un poco al inicio.
  3. Si bien instalar demora un poco más (Un poco), la configuración del sistema puede llegar a ser laaaaaaaaaarga hasta dejar el sistema como uno quiere.

Con esto en mente, si no se está muy seguro de poder, o se quiere probar antes “cómo es eso de instalar desde 0”, lo mejor es hacer una virtualización y desde ahí, ir mirando. Haré un post para instalar y usar el virtualbox más adelante, pero realmente es muy intuitivo y este programa en concreto está en los repositorios de cualquier GNU/Linux.

Bien. Para empezar la instalación, nos vamos a la página de Debian y bajamos la distribución en netinstall de 32 o 64, según nuestra arquitectura. Esto nos descargará una pequeña iso de 200-300MB que sólo nos instalará el sistema base, y hará la descarga completa de todo lo que le indiquemos. Es de decir, que necesitaremos una conexión a internet sí o sí para poder seguir adelante.

Para saber que arquitectura tiene nuestro procesador, el comando lscpu es perfecto, y nos dirá en la segunda línea si es de 32bits, o permite 32 y 64 bits. Si nos permite ambas arquitecturas, descargaremos la de amd64.

lscpu

Podemos grabarla a un CD o en un pendrive, a elección. Si la opción elegida es la del pendrive, existen herramientas como unetbootin (Recomendable para los usuarios de Windows, pero en GNU/Linux me dio problemas) o bien la consola mediante dd. Si mal no recuerdo, el propio Ubuntu incorpora  un grabador de imágenes a pendrive, pero por mi parte prefiero la consola.

En GNU/Linux, lo primero es detectar el dispositivo. Partimos de que el pendrive está montado, y ejecutamos df para saber que nomenclatura tiene.

df -h

Esto nos dará el nombre del dispositivo /dev/sdXX, cuanta capacidad tiene, y donde está montado. Con esto ya podemos saber donde hay que ir. Haré el ejemplo con un pendrive de 4G, llamado /dev/sdc1 y la iso de Debian que tengo en Descargas, aquí cada cual debe ponerle la nomenclatura correcta.

Lo primero, lo desmontamos:

sudo umount /dev/sdc1

Una vez desmontado, procedemos a formatear como fat32:

sudo mkfs.vfat /dev/sdc

Y como guinda, le grabamos la iso que nos hemos bajado de Debian:

sudo dd if=/home/nacho/Descargas/Debian_netinstall_8.6_amd64.iso of=/dev/sdc bs=4M && sync

Con esto lo que haremos es indicarle a DD donde está la imagen, donde tiene que grabarla, a qué velocidad y que meta una sincronización al final para evitar errores.

Bien. Ahora que ya tenemos un bonito pendrive booteable con Debian y que ya hemos hecho un backup de las cosas, empezará la fiesta.

Reiniciamos, y en la pantalla de la BIOS, pulsamos F8 (Lo común es que sea esta tecla y nos ahorramos modificar el orden de boot de la BIOS) para cargar la lista de dispositivos, donde buscamos el pendrive para empezar la carga del sistema.

Seguiré en el siguiente post con la instalación completa de Debian. Entretanto, unas cuantas consideraciones finales:

  • Cuidado con las unidades montadas. Recomiendo quitar pendrives, discos externos, etc. antes de empezar con mkfs (Y más aún con dd).
  • Si F8 no funciona para hacer la carga, es posible cambiar el orden de carga de los dispositivos desde la BIOS. Varía por placa, pero Supr o F2 suelen ser las teclas más comunes a la hora de entrar en la BIOS. Una vez en ella, es buscar el ajuste (Suele llamarse Boot sequence) y configurarlo para que el pendrive sea el primero.

¡Saludos!

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